sábado, 26 de julio de 2008

SÓLO UN SIMPLE BALANCE DE NUESTRAS FIESTAS PORTUENSES

Artículo recibido de: Celestino González Herreros

En todas las Fiestas Mayores, Conciertos Musicales, etc., siempre ocurre lo mismo, que al final se acaba con la misma cantinela. Que aquello estuvo mal, lo otro y lo de más allá en pleno Siglo XXI, bla... bla... bla, etc. Las cosas bien hechas, sólo saben valorarlas aquellas personas comprensibles, capaces de apreciar el esfuerzo, el entusiasmo, la buena voluntad, el altruismo colectivo entre amigos bien avenidos, entre esa buena gente que lo da todo y se sacrifican para que los distintos eventos sean un éxito notorio. Sin embargo, ¿porqué no?, uno puede, para corregir o señalar deficiencias, defectos.., decir lo que a simple vista se observa, sin necesidad de estar buscando defectos y todo aquello negativo que nos sorprenda. A colación sale, y eso lo digo yo que tengo ojos en la cara, por ejemplo, ¿porqué no hay suficientes “urinarios” públicos, para hombres y mujeres, adecuados y personal que los atienda continuamente? ¡Porque hay cada uno! no los urinarios, digo: los meones, que no saben ni tienen conciencia de que el chorro debe ir proyectado al interior del evacuatorio, no por fuera. Es cierto que cuando y donde han de celebrarse concentraciones masivas de personas, debe haber donde desahogarse, sin tener que recorrer grandes distancias para hallar el correspondiente alivio y no tengan que hacerlo donde les cuadre. Hasta hoy mis ojos no me engañan y pueden ratificar lo que digo. Cientos de personas, en plena calle, detrás de los coches, en los portales de las casas, en cualquier rincón o delante de otros u otras, sacan sus genitales y ahí va eso. Que yo sepa sólo eso, por lo demás, en Puerto de la Cruz, podemos presumir de orden público, no porque las autoridades lo impongan, es que somos así y los que vienen de afuera, a veces son hasta más educados que nosotros.

En Santa Cruz, La Laguna, La Orotava, Los Realejos y demás villas, pueblos y ciudades de nuestras islas y en Península, ocurre lo mismo. Cierto es, difícil lo tenemos... ¿Quién controla a tanta gente en lugares abiertos o tan angostos como son los nuestros? No se trata de controlar en la sabana al ganado concentrado, somos seres humanos que cuando nos llegan las ganas, buscamos lo más cerca. Y no digamos, si se trata de personas con incontinencia urinaria. ¿Cuál sería la solución? ¿Prohibir la venta de cerveza? No olvidemos a las damas de todas las edades, los niños... Mientras escribo estoy sonriendo, seguro que mis queridos lectores se hallarán en igual situación. ¿Qué se puede inventar? Algún entendido habrá anotando ideas...

Verdad, es la única nota discordante, lamentablemente, es así. A ver si hay una mente más preclara que la mía, porque yo, ni soy quién, ni tengo la capacidad de discernir una solución al triste problema.

A ver, ¿donde la gente disfruta más que en Puerto de la Cruz, en sus Fiestas de Julio y en todos los Actos que se programan durante el año?

La mayor satisfacción que siento es que no es necesario que lo diga un simple portuense como yo, me lo confirma, a mí y al resto del mundo, cuantos están capacitados para decirlo. Canarios y españoles, muchos extranjeros, esos que disfrutan aún más que nosotros. Y qué curioso, no se fijan tanto en nuestros defectos y ni critican nuestras actuaciones, al contrario, dicen que nuestra capacidad en el amplio plano de la armonía y las programaciones fiesteras, no hay quien nos gane, sin tantos recursos económicos, pero con el corazón que vence siempre cualquier obstáculo adverso.