sábado, 26 de julio de 2008

PLEITOS Y PLEITITOS

Articulo recibido para: “EL BUZÓN”

Hay graves errores históricos en Tenerife por el pleito insular, por querer poner la pata por encima a Las Palmas. La refinería (años treinta), para que no se la llevaran “ellos”, se construyó en el mejor solar para el ensanche de Santa Cruz, con el agravante de su peligro latente y de sus humos contaminantes; el muelle frente al Cabildo (años setenta), innecesario para el tráfico marítimo entonces existente, se hizo pensando en igualarse con los metros de atraque de Las Palmas, y de poco ha servido por la mala orientación de su bocana abriéndola hacia el sur; y hasta la arena amarilla sahariana para Las Teresitas se trajo para ‘copiar’ la de la playa de Las Canteras, que está enfrente...

Sin embargo, Santa Cruz de Tenerife se está convirtiendo en una capital con base en el mejor modelo europeo. La nueva plaza de España es el inicio de una costosísima ‘lámina marina’ que llegará hasta el Auditorio. Sólo le falta a Santa Cruz quitarse de encima la refinería. El exceso de contenedores y muelles y la fabricación de cemento irán a echar sus polvos y gases a los nuevos muelles de la comarca de Abona, tan contenta…

Si dividiéramos euros invertidos en todo tipo de infraestructura en cada municipio por el número de sus habitantes, el cociente resultante sería de muy inferior cuantía para los restantes municipios de Tenerife comparados con Santa Cruz, incluso repartiendo la inversión en las obras ubicadas en la capital que se consideren son para toda la isla, tales como el Auditorio de Calatrava, las sedes de la Administración pública y hasta el ampliado Estadio Heliodoro R.L.

Pero en este reparto, para ser equitativos, habría que aplicar al coste final de estas obras, un coeficiente de minoración a medida que la ubicación de cada municipio quede más lejos de la capital. Incluso haciendo las cuentas de esta manera, sale una muy superior inversión--por habitante/vecino-- la realizada para Santa Cruz con respecto al resto de municipios. Esta cuestión ningún político norteño la plantea con la debida constancia y contumacia.

Al Norte de Tenerife, la capitalidad en Santa Cruz le ha resuelto muy pocos de sus grandes problemas de infraestructura pendientes. Y está por demostrar (¡y don Pepe Erre que Erre que se tape los oídos si no quiere oírme!) que la capitalidad única en Las Palmas hubiera sido mejor o peor para estas comarcas periféricas tinerfeñas.

Por ahora, el Valle de La Orotava permanece en la ‘periferia presupuestaria’ y seguirá estando al borde del mantel esperando ver caer las migajas del reparto de presupuestos. El tratamiento y limpieza de las aguas negras que inundan el litoral norteño, mientras que Las Teresitas luce un agua impoluta y balsámica envidiable; la restauración de hoteles de calidad--en especial el centenario Hotel Taoro--; o un muelle como Dios manda para el Puerto de la Cruz; o una vía de circunvalación completa para el casco urbano de La Orotava seguirán esperando o se irán ejecutando por ‘tramitos infinitesimales’…