lunes, 28 de julio de 2008

TURISMO JUSTO

Artículo recibido de: Lorenzo Soriano

Confieso que la primera vez, ya hace años y en Paris, vì una tienda que anunciaba “Comercio Justo”, me sorprendí. Reflexionando sobre el asunto, pensé que poco o nada podía hacerse con el asunto del comercio, ya que es hasta cierto punto lógico que las personas intenten conseguir lo mas barato posible los artículos que les son necesarios. Asimismo, las empresas, viendo esa necesidad, y el horizonte lucrativo, se botarían a conseguir precios bajos, vinieran de donde vinieran los artículos. Sin importarles que estuvieran manchados no solo de sudor, muy respetable, sino a veces de injusticias, de opresión y a veces, algunas, hasta de sangre.
La semilla estaba plantada, y al menos en los artículos de selección y alto nivel, donde lo mas barato no es lo que mas se vende, incluso en los mercados de diamantes, y fabricantes de altísimos diseños en piel o paños finos, ha cundido el mensaje.Los productos tienen un origen, un color y un olor.
Personalmente, no disfruto nada absolutamente, cuando voy de viaje y la persona que me atiende está capi disminuida por motivos políticos o de economía de hambre. No digamos ya cuando además se les esta vetado salir del país, cosa que aberrantemente sucede en alguna dictadura siniestra aplaudida por muchísimos petardos de la “progresia” patria, sin la contundente respuesta de la sociedad en pleno.
Si bien propago la teoría “al desarrollo por el turismo”, y defiendo a ultranza la “industria sin chimeneas”, no puedo entender y me cuesta admitir, que se nos compare, como destino Turístico con países donde la infancia y la juventud, sean explotados, los seres humanos oprimidos y los gobernantes se lucren sin repartir con justeza los beneficios que el turismo provoca. No y nunca. Nuestro destino es un destino de hombres libres, gobernados por gobiernos- a pesar de ellos- elegidos por el pueblo con bastantes posibilidades de cambiarlos y de exigirles responsabilidades, si caben. Donde quienes nos atienden, son libres de salir, entrar y de mediopensionear, si lo desean, en la búsqueda de su bienestar y la de su familia. Donde se puede decir NO a lo que se considere injusto, indigno o falto de etica, incluso hasta denunciándolo con ciertas posibilidades de éxito y, donde las garantias jurídicas y legales de nuestros visitantes, como las nuestras y las de nuestros hijos, estan absolutamente garantizadas. Proclamemos el Turismo Justo.